La Armada Bolivariana se guía por las políticas de su máxima autoridad naval, para darle continuidad al legado del Comandante Supremo y Eterno de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez Frías

Conmemorado trigésimo aniversario de la expulsión de la Corbeta Caldas del Golfo de Venezuela
(Caracas, 10 de agosto/Ogeco) Con un significativo acto naval, realizado en la plaza Las Américas ubicada en la Academia Militar de la Armada Bolivariana “Almirante Sebastián Francisco de Miranda Rodríguez” (Amarb), el Componente Naval conmemoró el trigésimo (30) aniversario de haberse repelido la incursión de la corbeta colombiana ARC “Caldas” (FM-52) en aguas del Golfo de Venezuela.
El acto fue presidido por el general en jefe Vladimir Padrino López, vicepresidente de Soberanía, Seguridad y Paz, y ministro del poder popular para la Defensa, acompañado del general en jefe Jorge Luís García Carneiro, gobernador del estado Vargas, almirante en jefe Remigio Ceballos Ichaso, comandante Estratégico Operacional, almirante Edglis Herrera Balza, Máxima Autoridad Naval, mayor general Alexis Rodríguez Cabello, comandante de la Región Estratégica de Defensa Integral Capital (REDI-Capital); y los oficiales almirantes y almirantas integrantes del Alto Mando Naval y Directores Navales.
Triunfo patriótico
Fue aquel 9 de agosto de 1987, cuando la corbeta de la Armada de Colombia ARC “Caldas” (FM-52) ingresó a aguas del Golfo de Venezuela. Durante la mañana de ese día, la referida embarcación fue detectada por la patrullera misilística de la Armada Bolivariana ARV “Libertad” (PC-14) en coordenadas al sur del Paralelo de Castilletes con rumbo Este, en dirección aproximada a la ciudad de Punto Fijo, en el estado Falcón.
En esta ocasión, los comandantes de ambas embarcaciones intercambiaron comunicaciones radiales invitándose a abandonar el área, cada uno reconociéndola como dentro de su jurisdicción.
Durante esta situación, la corbeta colombiana habría cambiado de curso para navegar en dirección Oeste, mientras era seguida por la patrullera venezolana, hasta alcanzar coordenadas justo fuera del área de patrullaje de la Armada venezolana, donde permaneció fondeada hasta la tarde de ese mismo día.
Tras las mediaciones, el impase estaba solucionado. Venezuela no fue a la guerra, pero los pasos ordenados por el presidente venezolano, de ese entonces, Jaime Lusinchi, se cumplieron a cabalidad, obteniendo una victoria internacional contundente y un respaldo de los países latinoamericanos.
Orden Libertadores y Libertadoras
Durante la ceremonia naval se impuso la condecoración “Orden Libertadores y Libertadoras” en su segunda y tercera clase a los Estandartes: Escuadrón de Patrulleros de Combate, Escuadrón de Fragatas, Escuadrón de Submarinos y al Patrullero de Combate AB “Libertad” (PC-14). Así como la Medalla Naval “Francisco de Miranda”; reconociendo de esta manera el mérito y la lealtad de la tripulación que defendió hace 30 años las costas venezolanas ante la incursión de esta embarcación colombiana.
"Esa Fuerza Armada es la misma de hoy, con una dirigencia distinta, patriótica, pero es la misma Fuerza Armada que se lleva el germen de la revolución, de la independencia, de la libertad. Hoy esta Fuerza Armada Nacional Bolivariana le ratifica a las oligarquías, que se sirven o que le sirven al imperio, que no se presten para pasar un centímetro el territorio venezolano, porque vamos a defenderlos", enfatizó el titular del Ministerio del Poder Popular para la Defensa.